Ceramica

La Cerámica como material sustentable y reciclable

La cerámica, es un material sustentable y reciclable. Además de su valor decorativo, larga duración y accesible, no tiene competencia en el mercado de Bolivia.


En los últimos 20 años se ha hablado mucho sobre el medioambiente, “hablado”, mientras las grandes industrias de plástico han inundado hasta los océanos. La industria de las cerámicas es la más antigua de la humanidad, en Bolivia Cerámicas Coboce está desde 1988, son 29 años de trabajo garantizando, Calidad.


La cerámica de pisos y paredes como material sustentable, puede reducir los efectos ecológicos producidos por nuestra manera de vivir, y construir. Destaco esta característica porque la durabilidad es larga; una persona, familia o inversionista que reviste su construcción con cerámicas, no lo hace por corto tiempo y la inversión que hace es beneficiosa, además de su fácil mantenimiento y la resistencia a los impactos.


Una de las tendencias innovadoras para enfrentarse a las crecientes montañas de basura en el mundo, se basa en cambios de paradigma, el manejo de los desechos y disposición, así como sus consecuentes cambios administrativos (Sales-Heredia, 2012).


¿La cerámica, cómo se logra su sustentabilidad?


No es lo mismo llamar “basura” que material reciclable. Este concepto modificó la idea de desechos, por otro dirigido a vigilar el ciclo del material utilizado y la posibilidad de Reciclar la cerámica.


Si hacemos un análisis del ambiente que ocupamos en este momento y miramos alrededor, tenemos que preguntarnos ¿Cuánto tiempo tendrá este piso? De la sala, oficina, el baño o la cocina o en el lugar que te encuentres. La respuesta puede llegar a ser hasta 20 años, dependiendo del cuidado duran más las cerámicas de pisos y paredes.
Esta es la razón principal por la que decimos que la cerámica es sustentable y para enfrentar esta problemática, lo que resulta primordial para restaurar el equilibrio con el medio ambiente ya existe un estudio referido a la recuperación de sustancias orgánicas e inorgánicas.


Mediante aprovechamiento de materiales cerámicos de reciclo para el desarrollo de los llamados “contenedores inteligentes”, cuya función principal es almacenar las sustancias orgánicas o inorgánicas que actúan como inhibidores de las especies químicas que provocan la corrosión en las estructuras del concreto reforzado y liberarlo de manera controlada y en situaciones específicas, provocadas por una falla en el concreto o por acción del medio ambiente, de tal manera que se alargue la vida útil del material de construcción.


Dentro de las fases del ciclo de vida de los materiales encuentro una muy interesante que deben considerar todos los profesionales del área de construcción. Demolición y reciclado, actualmente una empresa constructora tiene la obligación de hacer un plan de gestión de residuos, informar y verter los residuos con sus costes e impacto ambiental y llevarlas a las plantas de tratamiento (Si hubiese en nuestro país, son 5 que aprovechan tan sólo el 5%) de residuos las que separan los diferentes tipos de materiales para su posterior selección y nuevo uso, como nuevas materias primas o bien como residuo.


El 50% de las materias primas en Europa se emplea en la construcción y menos de la mitad se recicla tras la demolición y el problema no es únicamente del consumo de los recursos naturales, sino que la fabricación, el transporte y la puesta en obra del conjunto de materiales requiere de una gran cantidad de energía, con las consecuentes emisiones de CO2 a la atmósfera.


¿Qué son los inhibidores químicos?


Los inhibidores químicos, como los cromatos y nitritos, juegan un papel importante en las estrategias de protección y de mitigación para retardar la corrosión. Debido a la toxicidad de los inhibidores de corrosión ampliamente utilizados y las regulaciones ambientales cada vez más limitantes que regulan su uso y posible eliminación han sido cuestionados últimamente debido a los efectos negativos que han causado en el ambiente.


Una extensa investigación y desarrollo han llevado al descubrimiento de nuevas clases de inhibidores de la corrosión, y la importancia en el uso de varios fármacos como inhibidores ha crecido. (Gökhan, 2011)


Las medicinas caducadas pueden ser probadas como inhibidores de la corrosión, ya que la sustancia activa se degrada mínimamente. Un importante estudio a este respecto es el realizado por la Food and Drug Administration (FDA) en 1985, mostrando que el 90% de los medicamentos mantiene la estabilidad a largo plazo después de la fecha de caducidad. El Lansoprazol, es un derivado de bencimidazol, que se utiliza clínicamente en el tratamiento de enfermedades ulcerosas gástricas (Zhang, Sun, Wu, Lu & Guan, 2008).


La caolinita, con la fórmula química Al2[Si2O5] (OH)4, es un material cerámico de origen natural, formada por superposición de láminas tetraédricas de silicio y láminas octaédricas de aluminio. Los grupos funcionales más reactivos en la caolinita son grupos hidroxilo, que son capaces de tomar parte en muchas reacciones químicas, así como en los procesos de intercambio de iones (Astruc, Jolif & Chailan, 2009).


Es una materia prima industrial importante, por su variedad de aplicaciones, particularmente como relleno de papel, en la industria cerámica y pigmentos de revestimiento. Se utiliza como un extensor en pinturas y tintas de base acuosa, aditivo funcional en polímeros y componente principal en la cerámica y un mineral abundante de bajo costo.


Los resultados presentados en este estudio confirman la posibilidad de utilizar cerámicos de reciclaje como sistemas inteligentes de protección contra la corrosión, dando un valor agregado al sistema haciéndolo más amigable con el ambiente.


Por estas razones respaldadas, la industria cerámica es sustentable y reciclable, está comprometida con la responsabilidad social y ambiental. Esperamos que esta lectura despierte más cuestionamientos y sugerencias desde tus experiencias y conocimientos en relación al tema abordado.